agosto 11, 2009

Taxi Driver (1976)


Taxi Driver es una película estadounidense de 1976 dirigida por Martin Scorsese y escrita por Paul Schrader. El filme está ambientado en Nueva York, poco después de que terminara la guerra de Vietnam, y está protagonizado por Robert de Niro, quien interpreta a Travis Bickle, un ex combatiente solitario y mentalmente inestable que comienza a trabajar como taxista, incorporándose a la turbia vida nocturna de la ciudad. La película obtuvo varios premios, entre ellos la Palma de Oro del Festival de Cannes, y cuatro nominaciones al Oscar; en la actualidad se la considera una de las mejores de su década. El reparto cuenta también con la presencia de Cybill Shepherd, como la mujer de quien Bickle está enamorado; Jodie Foster, como una prostituta de 13 años de edad con quien el protagonista forja cierto lazo; y Harvey Keitel, como su proxeneta. El propio Scorsese realiza un pequeño cameo.

Argumento

Travis Bickle (Robert de Niro) es un ex combatiente de Vietnam, actualmente residente en Nueva York, que sufre de depresión y ansiedad al sentirse progresivamente rechazado por la sociedad. Adicionalmente sufre de insomnio, lo que le lleva, tras pasar las noches en salas X y demás, a apuntarse como taxista nocturno para aprovechar el tiempo muerto y ganar dinero. Sin embargo, mientras conduce su taxi, es testigo silencioso de todas las maldades existentes en la gran ciudad: la prostitución, la violencia, los prejuicios, las locuras, los barrios bajos... A medida que pasan los días Travis va enfureciendo y llega a la paranoia. Anota todo en un cuaderno, decidido a pasar a la acción algún día, respondiendo a la violencia con violencia. Entretanto conoce a una jovencita (Jodie Foster) e intenta convencerla de que abandone la vida que está llevando como prostituta; esta joven, llamada Iris, comparte el mismo nombre que la niña de la ópera homónima de Pietro Mascagni donde la protagonista fue engañada e inducida a prostituirse.

Análisis de la Pelicula

Malas Calles, de 1973, deja ver a un diamante en bruto tras las cámaras, opacado en gran medida por las deficiencias del guión y, tal vez, por su propia inmadurez. Atrevidos movimientos de cámara, ralentización de planos, uso abundante del zoom (y en casos del zolly), explotación de la música popular estadounidense (mayormente rock e indie) y sutiles distorsiones de la perspectiva, son algunos de los elementos que caracterizan el estilo de Martin Scorsese, quien ha impactado con gran fuerza sobre el cine de las últimas décadas, dejando notables huellas en directores tan reconocidos como Wong-Kar Wai o Quentin Tarantino. Este estilo, aunque no culminaría su desarrollo hasta la obra maestra del director, Toro Salvaje (1980), puede decirse que alcanza su madurez en Taxi Driver, cinta que, aunque resultó un éxito de taquilla y obtuvo la Palma de Oro del Festival de Cannes, fue prácticamente ignorada por la Academia de Hollywood (perdió frente a Rocky), convirtiéndose en obra de culto para muchos y, con el tiempo, en uno de los títulos más aclamados y representativos de su década. La cinta también supuso la consagración de Robert De Niro y el descubrimiento de Jodie Foster como una de las intérpretes más sólidas de su generación, con sólo catorce años.


Confesando haberse inspirado en Pickpocket de Robert Bresson, Paul Schrader, habitual colaborador de Scorsese, elaboró un guión que insiste sobre varias constantes del director: la violencia en la cultura occidental, el machismo, el abuso, y su clásica línea de “hombres que buscan la redención”. El controvertido personaje protagónico, Travis Bickle, genialmente encarnado por Robert de Niro, es en gran medida el narrador de esta historia, desde su voz en off hasta sus pantomimas, sin olvidar su célebre “You talking to me?” (¿Me estás hablando a mí?). Las influencias perceptibles en Taxi Driver resultan muy variadas, desde el más puro Sergio Leone hasta Los Siete Samuráis, de Akira Kurosawa. Sus incontables matices nos permiten catalogarla como una mixtura de géneros. La fotografía expresionista de Michael Chapman, altamente estilizada desde el plano inicial, que muestra el taxi de Travis surgiendo de entre el humo de las alcantarillas, así como la excelente partitura del gran Bernard Herrmann, quien legó aquí su última obra al cine, nos remiten a las más depresivas atmósferas del cine negro. El hábil uso de los primeros planos, las similitudes de la trama con la obra maestra de John Ford, Centauros del desierto (Más corazón que odio o The Searchers), así como la posible equivalencia del personaje de Travis con un jinete del oeste, hacen de Taxi Driver también una especie “western urbano”.


En Taxi Driver encontramos el origen psicológico de psicópatas como el que atentó contra Ronald Reagan (quien declaró en su juicio haberse inspirado en la cinta). ¿Qué se puede esperar de un hombre que es insertado en una comunidad tan agitada y corrupta luego de la experiencia traumática de la guerra? Scorsese retrata su New York natal como un antro de perdición, como muestra de una sociedad tan disparatada que, en uno de los finales más controvertidos del cine (posiblemente de carácter onírico), hace de un psicópata como Travis, un héroe popular, dando lugar también a interrogantes sobre “quién está más loco”, si nuestro protagonista que salva a una niña corrompida, o los personajes del proxeneta Amoroso o el senador Palantine (quien enuncia que “nosotros somos el pueblo”), ya de por sí corruptos. Taxi Driver constituye una crónica perfecta de los Estados Unidos luego de la aventura de Vietnam, así como una severa crítica a la violencia y corrupción resultantes.

Curiosidades
* En el guión original el personaje del proxeneta interpretado por Harvey Keitel era de raza negra. Dado que ya habían aparecido numerosos personajes antagonistas que también eran negros, se decidió que el proxeneta fuera blanco para no deteriorar la imagen de la población afroamericana.

* Robert De Niro se presentó al rodaje con la característica cresta que luce al final de la misma, a Scorsese no le pareció del todo mal y la incluyó en el film.

* Robert de Niro trabajó como taxista cuatro semanas antes de la filmación, con el fin de meterse de lleno en su papel.

* Es la primera película en la que se introdujo un primer plano de un vaso de agua, cuando Travis dialoga con los otros taxistas del turno de noche en la cafetería.

* En una de las escenas finales, Robert de Niro mantiene una conversación con Jodie Foster sentados en un bar. En un momento dado Jodie Foster se quita las gafas de sol que lleva puestas y las deja encima de la mesa. Cuando al poco rato se las vuelve a poner son unas gafas completamente distintas.

* Hay dos intervenciones de Scorsese en el film: la primera y la más conocida, es la del cliente cornudo de Travis que amenaza con matar a su mujer con una magnum; la segunda es un breve cameo, en la primera aparición de Betsy le vemos sentado en un banco dirigiendo la mirada a la chica.

* En la escena del cliente cornudo en el Taxi, aparecen cinco tomas que muestran el contador de tarifa del taxi. Cuando Travis baja la bandera y el contador reinicia su avance, la primera lectura que se ve es de 065, más adelante vuelve a verse 065 (es decir, no avanzó), más adelante hay un close up al contador y se ve 275, en la cuarta toma se puede leer 075 y en la quinta de nuevo 065.

Ficha técnica

Título Taxi Driver
Dirección Martin Scorsese
Producción Julia Phillips - Michael Phillips
Guión Paul Schrader
Música Bernard Herrmann
Editor Tom Rolf - Melvin Shapiro
Fotografía Michael Chapman
Reparto Robert De Niro - Cybill Shepherd - Jodie Foster - Peter Boyle - Albert Brooks - Harvey Keitel
País Estados Unidos
Año 1976
Género Drama
Duración 113 minutos
Distribución Columbia Pictures

Ver Taxi Driver, pelicula por partes

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