mayo 26, 2009

Vertigo (1958)


Vértigo se rodó entre septiembre y diciembre de 1957 en los estudios Paramount y los exteriores en San Francisco. Basada en la novela D’entre les morts (De entre los muertos) de Pierre Boileau y Thomas Narcejac, el guión fue adaptado por el escritor Alec Coppel, y reescrito posteriormente por Samuel Taylor, un autor teatral de la época. No obstante, el detalle de trasladar la acción de Francia (donde transcurre la novela) hasta San Francisco fue idea del propio Hitchcock. El film debía ser protagonizado por Vera Miles (Psicosis), pero al quedar ésta embarazada, y al no poder contar con Grace Kelly, que hacía poco que se había convertido en Princesa de Mónaco, se optó por contratar a Kim Novak. Su partenaire masculino sería uno de los actores predilectos del cineasta: James Stewart.

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La trama del film es la siguiente: John “Scottie” Ferguson (Stewart) es un detective de la policía de San Francisco, que decide dejar el cuerpo tras un accidente en el que muere un compañero suyo por salvarle la vida en el tejado de un edificio. Tras este suceso Scottie descubre que padece acrofobia, es decir, miedo a las alturas. Poco más tarde un antiguo amigo, Gavin Elster (Tom Helmore), le llama para que vigile a su esposa Madeleine (Novak), quien parece estar poseída por el espíritu de su bisabuela, Carlota Valdés, muerta exactamente cien años antes. La sigue a sitios tan dispares como una floristería, un museo, un hotel, un cementerio, y hasta la bahía de San Francisco, donde junto al Golden Gate Bridge está a punto de suicidarse. A raíz de esto traban una profunda amistad que poco después se convertirá en una irrefrenable pasión. Un día Madeleine le habla de un sueño donde aparece una antigua misión española, y Scottie, conocedor del lugar, le dice que ese sitio existe y la lleva hasta allí. Madeleine se escapa corriendo hacía la iglesia y sube al campanario. Scottie a causa de su vértigo no puede seguirla y poco después la ve caer al vacío. Ha pasado el tiempo, y Scottie (aún tremendamente deprimido) se topa por la calle con Judy Barton (Novak) que es la doble perfecta de Madeleine, pero con algunas diferencias de carácter y físicas. Scottie decide transformar a Judy en Madeleine, y cuando lo ha conseguido, descubre por un collar que ambas son la misma mujer. En su afán de hacerla confesar, la lleva a la misión donde “falleció” Madeleine, y una vez allí Judy se lo explica todo, pero un fatal accidente le deja definitivamente sin la mujer de sus sueños.

Estamos ante un film que sin duda fue la historia de amor más hermosa rodada por el autor. James Stewart lo borda en el papel del pasional detective que no se resigna a perder a su amada cuando cree que ha fallecido. Hitchcock nos muestra con una maestría sublime como el detective se va enamorando de la mujer a la que debe seguir. Ya en sus títulos de crédito nos damos cuenta de que estamos ante una obra maestra. Esas imágenes envolventes acompañadas por la fenomenal partitura de Bernard Herrmann nos sugieren lo que el autor espera: una sensación de vértigo que nos pone en antecedente de lo que nos mostrara más adelante en algunas secuencias del film.


En su primera aparición, Madeleine ya se nos presenta como si fuera una autentica diosa, debido a la perfecta iluminación, y a los cuidados movimientos que realiza en una preciosa escena donde Stewart realiza un trabajo impecable entre fascinado y asustado. Una fascinación que veremos crecer en los episodios de la floristería, el museo y sobretodo el cementerio, pero que veremos en su mayor auge en casa de él una vez la ha salvado de su presunto intento de suicidio. Hitchcock nos muestra a un impaciente Scottie, sentado en el sofá de su casa, y va haciendo un recorrido con la cámara por toda la habitación llegando a la cocina, donde vemos colgada la ropa mojada de Madeleine, y sigue desplazándose hasta llegar a la puerta del dormitorio, donde esta la chica. Entramos y la encontramos desnuda en la cama. Con tan poca cosa, Hitchcock nos lo ha dicho todo (no quiere decir esto que tengamos de dudar de la honestidad de Scottie, pero a partir de este momento la atracción ya es mutua).

Importante es el punto donde el director decide desvelar al espectador (pero no a Scottie) que Madeleine y Judy son la misma persona (lo hace a modo de flashback cuando Scottie sigue a Judy hasta su hotel), y por una vez en su cine predomina el desenlace de la historia de amor sobre el caso policial.


Pero sin duda la escena más hermosa de la película es cuando Scottie ha recreado a su adorada Madeleine. Acompañada perfectamente por la música de Herrmann, la escena nos muestra a Scottie anonadado ante la aparición por el umbral de la puerta de la perfecta Madeleine. Después un apasionado beso visualizado en un soberbio giro de 360 grados (para el que los actores fueron colocados sobre una plataforma giratoria consiguiendo así el deseado efecto de que parezca que son las paredes las que se mueven).

Finalmente, impresionante e inesperado (en su primera visión) es el final del film. Después de descubrir toda la farsa, Scottie lleva a Judy al campanario para que confiese, y comprobar si él puede seguir amándola a pesar de todo, pero por intentar arreglar el pasado otro desgraciado accidente (uno más) hará que pierda definitivamente su objeto de deseo. Después de ver caer a Judy, vemos a Scottie paralizado en lo alto del campanario, con los brazos abiertos, impotente ante su nueva desgracia. Su acrofobia se ha curado, pero eso poco importa ya. Hitchcock deja el final abierto para que cada uno piense que va a ser de Scottie ahora que ya no le queda nada. Lo importante ya esta mostrado: el carácter efímero de la ilusión y la fugaz posesión de la felicidad. (Glasso)

Ficha técnica

Dirección Alfred Hitchcock
Ayudante de dirección Daniel McCauley
Dirección artística Henry Bumstead - Hal Pereira
Producción Herbert Coleman - Alfred Hitchcock - James C. Katz (versión restaurada de 1996)
Guión Samuel A. Taylor - Alec Coppel
Música Bernhard Herrmann
Sonido George Dutton
Fotografía Robert Burks
Montaje George Tomasini
Escenografía Sam Comer - Frank R. McKelvy
Vestuario Edith Head
Efectos especiales Farciot Edouart - John P. Fulton - Wallace Kelley
Reparto James Stewart - Kim Novak - Barbara Bel Geddes - Tom Helmore - Henry Jones - Raymond Bailey - Ellen Corby - Konstantin Shayne - Lee Patrick
País Estados Unidos
Año 1958
Género
Intriga
Duración 128 min.
Presupuesto 2.479.000 $ aprox.

Ver Vertigo (1958), trailer en ingles

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