julio 18, 2009

El Documental Falso, Un Genero de verdad

En los inicios del documental se halla su hijo bastardo: el documental falso, género que dice, en parte o completamente, un montón de mentiras bajo la apariencia de documental, que es sinónimo de lo verdadero, de lo que ha sido extraído de la realidad "real". La esencia del documental falso es que todos los involucrados, creadores y público, saben que es falso, una charada, y este nivel de complicidad ha funcionado en el cine básicamente en dos registros: la comedia y el terror.

Pero en sus inicios, el documental falso carecía de su esencia pues sólo una parte involucrada sabía que se trataba de una mentirilla: sus creadores. Según algunos historiadores, algunos filmes hechos en la guerra cubana-española-americana de 1897-98 pertenecen a esta estirpe: los comentarios de la batalla del Maine no habían llegado a tierra (febrero de 1897), cuando Georges Méliès ya estaba vendiendo un "documental'' (seis distintas versiones) de la explosión y el hundimiento del navío, aun cuando pasó de noche y en la oscuridad. Treta similar a la utilizada por Blackton and Smith, los fundadores de la compañía Vitagraph. Los entusiastas y novatos corresponsales de guerra se encontraban filmando desde una colina la batalla naval de Santiago –en el arribo de las tropas de EE.UU. a Cuba- cuando dos tiros atravesaron la cámara dejándola inservible. De regreso a Nueva York, la prensa les consultó si tenían algún material de la batalla. Sin pensarlo demasiado, ellos dijeron que sí, y de inmediato procedieron a filmar en un set de miniatura la mentada batalla, usando fotos de las naves de guerra que fueron publicadas en esos días. Al parecer la necesidad que impulsaba a estos cineastas era completar con imágenes recreadas un material verídico. Como D.W. Griffith que en 1914 supervisó la producción La vida de Villa, un documental que mostraba la vida del revolucionario mexicano con inéditas y valiosas imágenes "auténticas" que en gran parte eran reconstrucciones de estudio.


Ciudadano Kane, de Orson Welles, un experto en mentiras

Otro cineasta mayor que saborearía las ventajas de contar mentiras bajo un formato confiable antes de ocuparlas en el cine fue Orson Welles. En la noche de Halloween de 1938, Welles dirigió el radio teatro La guerra de los mundos de H.G.Wells: una sucesión de despachos radiales de periodistas que "veían'' los devastadores efectos de la invasión marciana. Con un lacónico y cínico "lo siento, nunca pensé que ocasionaría tanto daño'', Welles se disculpó al día siguiente tras el reguero de accidentes automovilísticos, infartos y ataques de pánico.

Welles ocupó propiamente el formato del documental falso en su obra maestra: El ciudadano Kane (1941), cuando a través de breves noticiarios ficticios hace "despachos'' con la vida de Charles Foster Kane (el propio Welles). Una forma de darle verosimilitud a esta falsa biografía inspirada en el magnate de las comunicaciones, William Randolph Hearst.

La comedia: El peso de Woody Allen

Woody Allen ha sido uno de los mejores cultores del documental falso, casi siempre enmarcado dentro de la comedia. Su primera película, dirigida y actuada ya como una estrella, fue Robó, huyó y lo pescaron (1969): la historia de un compulsivo ladrón que sirve de excusa para una larga lista de gags, algunos fomes y otros hilarantes, que, sin embargo, están tratados como un "serio y científico'' seguimiento documental.

La obra maestra de Allen en este sentido es la historia de otro compulsivo, Zelig (1983). Leonard Zelig (otra vez Allen) es un literal camaleón humano en los años 20 que puede cambiar su apariencia dependiendo del grupo en el que se encuentre. Si está entre judíos ortodoxos, la barba le crece, si está en una banda de jazz negra, se torna negro, si está entre siquiatras –que estudian su caso- se transforma en un perfecto sicoanalista. Filmada en blanco y negro, la película reproduce con notable precisión el estilo de los documentales y noticiarios de la época, mérito del director de fotografía Gordon Willis. Vemos registros de fotografías de principios del siglo XX, con Zelig creciendo en las calles de EE.UU. y un narrador en off contando el extraño (y ficticio) caso del protagonista. Pero la parodia no termina ahí: Allen recurre a entrevistas verdaderas para darle más bombo al chiste. Por ejemplo, frente a cámara –en colores y supuestamente en el presente- aparece la escritora Susan Sontag opinando sobre lo que fue el "fenómeno Zelig" como si éste efectivamente hubiera ocurrido.


El camaleónico Woody Allen en Zelig

El último documental falso de Woody Allen es Dulce y melancólico (2001), la vida de un talentoso, pero vicioso guitarrista de jazz (un notable Sean Penn). La prolijidad que había logrado en la fórmula de Zelig cede terreno a una anécdota menor, pero con momentos de alto vuelo, en especial gracias a la inclusión de la inglesa Samantha Morton. Acá también se vale de entrevistas verdaderas ocupando a varios reputados críticos de jazz y un conocido clarinetista amateur: el mismo Allen.

Otras demostraciones de las buenas migas entre comedia y el documental falso son This is Spinal Tap (1984) y Forgotten silver (1995), dos puntos cúlmines que, de hecho, rebozan de "realidad" y "humanidad" que ya se quisieran los documentales verdaderos. This is Spinal Tap es una parodia de Rob Reiner sobre los documentales a las bandas de heavy metal de los años 80. Reiner encarna al cineasta Marty DiBergi, quien narra y filma la gira de la ficticia banda inglesa Spinal Tap por Estados Unidos. Lo que vemos son graciosas bromas visuales, shows, canciones y gestos típicos de las bandas de metal, pero lo mejor son las bambalinas. Una lista de desaciertos y miserias que dejan al descubierto la más pura estupidez humana. En el fondo, se trata del mismo resultado de un documental real.

Chistopher Guest era uno de los actores que interpretó a uno de los músicos chascones de esta ficticia banda que incluso sacó un album al mercado. Guest, marido de Jamie Lee Curtis, siguió cultivando el documental falso (también conocido como faux-documentary) y dirigió y protagonizó Waiting for Guffman (1996), una vitrina a un pueblo chico y anónimo que celebra su 150 aniversario. Luego le hincó el diente con Best in show (2000): un seguimiento a los concursos caninos en Estados Unidos. A Mighty Wind (2003) se llama su último faux-documentary, un acercamiento al reencuentro de una banda de música folk. Se acaba de estrenar en Estados Unidos y la crítica celebra la sátira y el sentido del humor del señor Guest.

A inicios de los 90 el director Peter Jackson era conocido por ser el rey de las películas gore o de efectos especiales sangrientos. Mal Gusto (1987) y Brain dead (1991) eran festines de sesos y tripas, por eso sorprendió cuando realizó Criaturas celestiales (1994), una delicada exploración a la amistad de dos amigas adolescentes, marcada por la obsesión y la muerte. Su siguiente trabajo fue el documental falso Forgotten silver (1995) –producido para la televisión pública neozelandesa- un delirante filme que sigue la vida del ficticio Colin McKenzie, un olvidado director de cine de principios del siglo XX que se anotaría varios récores: hacer la primera película en colores, la primera sonora y otros prodigios que cayeron en el olvido debido a su mala, no, pésima estrella. El relato sigue el formato del documental con precisión milimétrica, las recreaciones de filmes antiguos son admirables, lo mismo que las fotografías "de época'', aunque lo mejor es la construcción de esta biografía falsa: se trata de la historia de un eterno perdedor que, pese a fracasar una y otra vez, siempre se repone e insiste en su reguero de derrotas para que las bromas sigan funcionando.


Peter Jackson

Más contemporánea en sus alcances es la comedia El ciudadano Bob Roberts (1992), dirigida y protagonizada por Tim Robbins y que critica con ácida mirada las bases del poder en Estados Unidos. Como si fuera un documental moderno, con cámaras de videos y el formato de los telediarios, la historia muestra las dos caras del risueño candidato al senado Bob Roberts (Robbins), un millonario que canta canciones folk y cuya expresión de cabecera es "ser populista".

Mención aparte merece el programa de TV, Larry David: Curb Your Enthusiasm (1999), sitcom que transmite HBO y que en EE.UU. existe desde hace cuatro años. El co-creador de Seinfeld, Larry David, usa una especie de formato documental como una vestimenta para darle un look distinto a sus bromas. Como dijo un amigo, con Seinfeld uno se reía de los chistes, con Curb Your Enthusiasm uno ve cómo se le ocurren a David los chistes en su diario vivir.

El terror y otras rarezas


Si el documental falso es el género bastardo del documental, el terror (en este formato) es el hijo bastardo del documental falso. Sin embargo, los primeros trabajos de "terror documental" sí tienen un sustento real: las llamadas películas mondo (mundo en italiano, creadores de este sub-subgénero) conjunto de escenas bizarras de distintos lugares del planeta que iban desde excéntricas imágenes de cementerios de animales hasta sádicas prácticas tribales. De mano de la degradación de esta serie de filmes sensacionalistas llegó el documental falso: Holocausto Caníbal (Ruggero Deodato, 1979), cinta que bajo una premisa antropológica mostraba justamente las costumbres de una tribu antropófaga. Fue tal la veracidad de sus recreaciones que su director debió demostrar en los tribunales italianos que las torturas y sangrientas tomas eran fruto de unos notables efectos especiales.

Claro heredero del filme de Deodato es El proyecto de la bruja de Blair (1999) de Daniel Myrick y Eduardo Sánchez. Mediante una inteligente estrategia publicitaria en internet, hicieron que todo el mundo viera este juego de terror hecho a base de pésimas tomas (el video de mi bautizo es mejor), pero sumamente intrigante por los recursos que utilizaron. Los sugerentes y aterradores ruidos fuera de cámara, los testimonios de los vecinos que aseguran conocer a la Bruja de Blair y, lo más efectivo, las carreras emprendidas durante la noche para huir "de lo desconocido'', en medio de gritos y llantos. La cara de la protagonista, uno de los estudiantes de cine que supuestamente grabaron su búsqueda de la Bruja de Blair, con mocos y llorando, si a estas alturas no asusta, en su momento causó comentarios y una recaudación millonaria de más de 140 millones de dólares sólo en Estados Unidos.


"Blair Witch Project"

El desgaste de la fórmula se ve con fuerza en la secuela: una porquería de la que simplemente no quiero hablar. Y hablando de porquerías, dentro de toda la variedad de documentales falsos existentes –entre los porno y los "artísticamente ambiciosos''- hay una serie que es parte de la cultura popular: Las Caras de la muerte. Clasificable como terror y también como gore, esta colección incluye todo tipo de asquerosidades. Según las referencias en internet, son todas falsas y filmadas como si fueran reales. Pero cuando recuerdo un par que vi de chico, se me revuelve el estómago.

Dentro del drama no son muchos los que se atreven a usar el documental falso: hay cuotas de este sub género en Maridos y esposas (1992), una vez más de Woody Allen; en Todo por un sueño (1995), de Gus Van Sant y más cuotas en realidad en Los idiotas, de Lars von Trier: uno de los títulos del movimiento Dogma 95. Con el uso de cámaras digitales y los códigos de un documental –o sea, entrevistas, testimonios y escenas que parecen sacadas de la vida cotidiana- Von Trier registra como un grupo de personas adultas, serias e inteligentes, se lanzan a realizar un absurdo experimento social: hacerse pasar por retrasados mentales.
Por Ernesto Garratt (www.mabuse.cl)

1 comentario:

  1. Enhorabuena, Cineatico, has ganado el premio Top Blogs de Blogger Directorio. Tu blog aparecerá (Entre otros) en los Top Blogs de Junio; en la entrada correspondiente y con visibilidad permanente en la columna derecha del directorio.
    Por cierto, ya puedes poner una imagen para que tus visitantes sepan que has ganado ese premio, el código lo tienes en la entrada de los Top Blogs. Pudes ir a los Top Blogs de Junio, y ver alli toda la información.
    Un saludo de Javier. Blogger Directorio

    ResponderEliminar